
Pueden pasar miles de cosas antes de que una cosa cambie. Uno puede querer cambiar un método de estudio, un lugar, una decoración, de profesión, de nombre, de amigos, a una persona y hasta de familia.
Uno desea cambiar millones de cosas, hasta las más insospechadas. Uno puede querer cambiar de sexo, de religión, de pensamientos… uno puede querer cambiar las reglas básicas de la física y de la matemática a su antojo. Hasta a veces, pensamos en cambiar el sistema político de un país, o el regional.
O en ocasiones, intentamos ir más allá y deseamos cambiar cosas que parecen imposibles; como el mundo. El sueño de cualquier persona, tarde o temprano, se basa en intentar cambiar el mundo, o parte de él. Tal vez, inconscientemente lo hacemos y no nos damos cuenta. Otros luchan y luchan, tratando de cambiar aunque sea un mínimo aspecto del mundo…
Dicen, que la utopía más grande de cualquier persona, es cambiar el mundo. Pero tal vez, cambiar el mundo no es tan complicado como algunos piensan.
Ayudar a la gente que necesita, pelear por lo que uno cree, luchar por la gente que lo merece, imponer ideas para ayudar a la ecología y a las personas, o hasta regalar una pequeña sonrisa, es una forma de cambiar el mundo.
Dejar una huella en el corazón de una persona y hacer algo distinto por ella, es básicamente, cambiar una parte del mundo.
Amar y dar el amor que tenemos a todo ser viviente, es claramente, la forma más rápida de realizar un cambio por el mundo…
Todos los días uno tiene la posibilidad de realizar esa utopía, salvo que no todos vemos con claridad esa oportunidad…
Uno desea cambiar millones de cosas, hasta las más insospechadas. Uno puede querer cambiar de sexo, de religión, de pensamientos… uno puede querer cambiar las reglas básicas de la física y de la matemática a su antojo. Hasta a veces, pensamos en cambiar el sistema político de un país, o el regional.
O en ocasiones, intentamos ir más allá y deseamos cambiar cosas que parecen imposibles; como el mundo. El sueño de cualquier persona, tarde o temprano, se basa en intentar cambiar el mundo, o parte de él. Tal vez, inconscientemente lo hacemos y no nos damos cuenta. Otros luchan y luchan, tratando de cambiar aunque sea un mínimo aspecto del mundo…
Dicen, que la utopía más grande de cualquier persona, es cambiar el mundo. Pero tal vez, cambiar el mundo no es tan complicado como algunos piensan.
Ayudar a la gente que necesita, pelear por lo que uno cree, luchar por la gente que lo merece, imponer ideas para ayudar a la ecología y a las personas, o hasta regalar una pequeña sonrisa, es una forma de cambiar el mundo.
Dejar una huella en el corazón de una persona y hacer algo distinto por ella, es básicamente, cambiar una parte del mundo.
Amar y dar el amor que tenemos a todo ser viviente, es claramente, la forma más rápida de realizar un cambio por el mundo…
Todos los días uno tiene la posibilidad de realizar esa utopía, salvo que no todos vemos con claridad esa oportunidad…


