
Una mentira que no se puede sostener más es como un puente que se va a caer... Si alguien pasa por ahí, va a ser inevitable que se derrumbe... un poquito de peso y el puente cae en el abismo más cercano.
La mentira es como el puente débil, algo que nos haga mal y la mentira nos estalla en mil pedazos; cerca, lejos... Es como si no hiciera falta mucho para que el cristal que envolvia la mentira se rompa y de esta manera lastimarnos...
Por más constructurores, albañiles, ingenieros o lo que sea que haya, el puente nunca vuelve a ser el mismo... siempre algo nos va a recordar que se cayo.
Nadie castiga las mentiras, es como si no fueran un mal...
Todos mienten, siempre alguien tiene que ocultar cosas y las tapa con mentiras, como si estuvieran tapando los baches del puente. Y por más arreglos que se le hagan, se sabe que el puente tarde o temprano se va a caer.
Tan necesario es mentir, que nadie lo ve mal?
Porque a alguien que de chico rompe algo se lo castiga y a alguien que miente hasta romper un alma no se le dice nada?
Todos mentimos, tarde o temprano llegamos a pararnos en medio de ese puente... Lo ironico es que nunca sabemos en que momento preciso se va a derrumbar.





















